Cuestión de magnitudes
¿Qué suponen cientos de kilómetros de distancia si para perder el contacto con unos pocos milímetros es suficiente? ¿Qué importancia tienen unos años si una décima de segundo puede ser la diferencia entre la vida y la muerte? Un instante y todo se precipita al vacío. Un suspiro que hiela el alma y ahí está el comienzo del fin; el fin de la vida. Y si, al fin y al cabo la diferencia entre la vida y la muerte puede encontrarse a unos escasos milímetros o a unas fugaces fracciones de segundo, ¿por qué sólo tememos las distancias astronómicas? A mi parecer, una micra es, con holgura, más temible que un año luz, porque al menos el año luz no alimenta las fútiles esperanzas del corazón humano.
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